Amanece una vez mas en esta ciudad triste y sin futuro, los primeros rayos del sol destellantes amenazan con quemar mi piel y deslumbrar mis pupilas, exhalo un suspiro y decido levantarme una vez mas para luchar en contra de mi propio destino. Doy unos cuantos pasos y miro profundamente el espejo cómplice de mis temores hacia mi mismo y noto algo diferente, algo poco común en el algo verdaderamente inusual era mi reflejo.
Se parecía tanto al pequeño chico frágil, temeroso y dulce que algún día fui, esa pequeña criatura lleno de ilusiones y sueños, ansioso por vivir, amar y ser amada proponiéndose metas que lograr, los cuales fueron desvaneciéndose al pasar del tiempo.
De un momento a otro el se sonrió con una risa pintada de tristeza y se dirigió a mi, preguntándose por que le había abandonado, cual había sido su gran error para apartarle de mi y abandonarle en un espejo .
Yo con voz entre cortada le respondí. Acaso no me entiendes, todo lo que hice fue por amor, solamente por amor , nunca quise lastimarte, y menos abandonarte pero hoy yo no soy igual a ti ,y me rehusó a volver contigo entiende de una vez que jamás volveré, mi alma esta tan corroída por el odio el rencor y la locura que aunque quisiera ya me es imposible, todos mis sentimientos se fueron contigo , mis ansias de vivir de convivir con esos seres llamado humanos que solo pueden otorgarte dolor.
Lo único que quise fue protegerte ...
Grite con todas mis fueras en el silencio de mi boca, lo acaricie con mis frías manos a través del espejo, quise abrazarlo, pero me fue imposible, le anhelaba tanto pero el se alejaba cada vez mas.
Sus lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, eran tan cristalinas y tan puras, que me dio vergüenza mirar, invadido por el dolor y la angustia y el temor de saber que jamás le recuperaría mi cara se empapo en llanto que brotaba tan sigilosamente por mis ojos, las lagrimas se convirtieron en grandes y afiladas navajas, que gustosas cortaban mi rostro empapándose con un rojo carmesí producto de mi sangre.
Al sentir su calor, recorrer mi cuerpo, no supe si reír o llorar o simplemente abrazarlo...mi corazón oscuro y putrefacto fue incapaz de sentir sus tibias manos acariciando mi alma. Pasaron los segundos convertidos en minutos y ellos en horas y las horas en una eternidad y yo no deje de contemplarlo.
Ambos sabíamos lo que iba a suceder, nos apartaríamos uno del otro habíamos tomado distintos caminos, el se fue con mi alegría, amor dulzura y cariño en cambio yo me encuentro alojado en el abismo del dolor, la tristeza y depresión solo por salvarlo a el, el me lo agradeció profundamente y yo solo pude llorar y refugiarme en mi soledad viéndolo partir sabiendo que jamás volvería, porque yo mismo lo había matado, asesinado mutilado solo para su protección. Ese chico soy yo.
Ahora soy un cuerpo sin alma, un hombre perdido en su propia mente en un mundo tan extraño y lleno de locura e ideas suicidas, solo vivo de los recuerdos, atormentado por mis temores y angustias, perseguido por el sentimiento de no pertenecer a nada.
Estoy harto de todo, de todo pero a nadie realmente le importa, estoy cansado de estar rodeado de sonrisas falsas, zombis y seres imperfectos que se creen perfectos, estoy harto de la humanidad o la humanidad esta harta de mi, eso no lo se, eh perdido mi fe en dios y su contrario, eh perdido la fe en mi mismo.
Busque la muerte y ella huyo de mi, te busque a ti y nunca me miraste me busco a mi mismo y no logro encontrarme acaso estoy tan perdido.
Rasgo mi piel para sentir, grito para callar, lloro para sonreír, y vivo para morir
La pregunta que me hago todos los días que acaso no es suficiente para mi o necesito mas dolor para sentirme vivo de nuevo, quiero mas para saciar mi soledad quizás cuando llegue a mi destino, volveré la mirada hacia atrás y me daré cuenta que nada ah valido mi sufrimiento y mi propio sacrificio.
brother